La Mano de Fátima

La Mano de Fátima

La mano de Fátima es un símbolo de origen árabe usado como un poderoso amuleto en las culturas judías y musulmanas. Hoy en día trasciende las fronteras, este símbolo está formado por una mano de cinco dedos la cual tiene ubicado el dedo corazón justo en el centro, a sus lados el dedo índice y anular respectivamente, siendo estos dos un poco más cortos que el dedo corazón y ambos del mismo tamaño los cuales tienen cierta inclinación de salida hacia la parte externa.

También conocida como la mano de “Jamsa” que en el idioma árabe significa “cinco” hace referencia a los cinco dedos que posee un individuo en sus manos.

Ahora bien, te preguntaras ¿De dónde y el porqué del nombre Fátima? Te invito a que continúes  esta lectura  y conozcas la leyenda que está detrás de esta fascinante historia.

La leyenda de la Mano de Fátima

Existen varias leyendas tras este símbolo pero en este artículo vamos a nombrar la leyenda más aceptada por los creyentes y devotos de esta simbología.

Cuenta la leyenda que una mujer llamada Fátima hija de un gran profeta llamado Mahoma, estaba en su casa preparando la cena cuando llego su marido llamado Alí de manera inesperada, ella salió muy contenta a recibirlo, lo que no esperaba Fátima era ver que su marido había llegado acompañado de una hermosa mujer, ella triste y celosa regreso a su deber en la cocina.

Una vez en la cocina Fátima conmovida por la tristeza que embargaba su corazón y en un gran  estado de shock, sin darse cuenta introdujo su mano en una olla con agua hirviendo que había dejado puesta al fuego y comenzó a revolver su contenido, casi inmediato ingresa su marido Alí a la cocina y entre gritos le retira la mano de la olla, es en ese momento que Fátima se da cuenta que se estaba quemando la mano.

Alí cuido de la mano de su esposa y al siguiente día le confeso que la noche anterior había pasado la noche con la mujer que llevo a casa, Fátima se sumergió más aun en su tristeza. Esa misma noche observó cómo su marido ingresaba nuevamente a la habitación de aquella mujer, espiándolo pudo ver como estos se besaban, Fátima lloraba fuertemente y sus lágrimas recorrían todo su rostro. Fue en ese justo instante que Alí se dio cuenta de todo el daño que le estaba haciendo a su esposa con sus actos de infidelidad,  por lo que decidió dedicarle el respeto y amor que ella merecía por el resto de su vida.

Es así como nace  la leyenda de la mano de Fátima pues esta se convirtió en un símbolo musulmán usado por las mujeres y de esta manera protegerse de la infidelidad de sus parejas.

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